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Dientes de leche
Dientes de leche

Qué es la exodoncia compleja

Una exodoncia es uno de los tratamientos más frecuentes en odontología y es a lo que coloquialmente nos referimos como sacar una muela o diente. Un método relativamente sencillo, realizado con anestesia local y que actualmente no supone casi dolor para el paciente, a excepción de pequeñas molestias a posteriori. Pero, existen la exodoncia simple y la exodoncia compleja, que es de la que hablaremos en este artículo.

¿En qué consiste la exodoncia compleja?

La exodoncia compleja es aquella en la que se considera necesario intervenir quirúrgicamente al paciente, una vez observadas ciertas dificultades para realizar una exodoncia simple. Eso sí, habitualmente se trata de una cirugía menor en la que se aplica una anestesia local más potente. Se hace así porque la intervención puede dilatar su duración, ya que se empieza por realizar una incisión en la encía para proseguir con el tratamiento pertinente.
En función del estado de la pieza, pueden aplicarse una de estas dos técnicas: una ostectomía o una odontosección. La ostectomía consiste en retirar parte de una zona del hueso maxilar. La odontosección es una técnica que lo que hace es fracturar de forma intencionada una pieza dental para facilitar su extracción. Después, se procede a desinfectar el alvéolo dentario y se sutura lo que se denomina el colgajo, que no es otra cosa que la parte de la encía que se apartó al realizar la incisión.

A pesar de denominarse exodoncia compleja, no es para nada una intervención quirúrgica complicada. Además, no requiere mucho tiempo ni largos procesos. Es cierto que, si existen otras complicaciones, hablaríamos ya de la exodoncia quirúrgica. Esta se refiere a exodoncias cordales más complejas y que conllevan un proceso más delicado y extenso.

Esperamos que el artículo te haya ayudado a saber qué es una exodoncia compleja. Ponemos a tu disposición el espacio, la instrumentación, la atención y nuestra experiencia para el tratamiento que necesites. ¡Llámanos!

Irrigador bucal
Irrigador bucal

Cómo elegir un irrigador bucal

La higiene de la boca es importantísima para mantener en buen estado nuestra salud bucodental. Limpiarse correctamente los dientes después de cada comida, así como incidir en los espacios interdentales con la ayuda de determinados útiles es fundamental. El irrigador bucal se ha convertido en uno de esos útiles cada vez más demandados para mantener a raya la placa bacteriana. Te contamos sus características y cómo elegir el que mejor se ajuste a tus necesidades.

Irrigador bucal: el utensilio ideal para complementar la higiene dental

Un irrigador dental es un instrumento de limpieza oral que basa su funcionamiento en un sencillo sistema de agua a presión. Su sistema de irrigación, propulsa un chorro de agua que elimina de forma muy eficiente la placa bacteriana. Es perfecto como complemento al cepillado de los dientes, ya que llega a zonas de difícil acceso donde el cepillo no alcanza. Estas zonas, inaccesibles para un cepillo convencional, son las bolsas periodontales y, sobre todo, la línea de las encías.

Este utensilio consta de un depósito para el agua, una bomba y una boquilla a través de la cual se aplica el chorro de agua a presión. Una característica importante con la que cuentan es que permite regular la intensidad del chorro. Es ideal para todo el mundo, pero en especial, está recomendado para personas con algún tipo de ortodoncia.

Existen tres tipos de irrigadores para según qué casos y ocasiones: sobremesa, portátil y sin motor. El de sobremesa está pensado para su uso en casa, ya que es más voluminoso, necesita recargarse eléctricamente y es el que cuenta con mayor número de complementos. El portátil es ideal para viajes o incluso para llevarlo al trabajo. Cuenta con una batería y es muy cómodo y práctico. El irrigador sin motor incluye diversos cabezales y se conecta directamente al grifo.

Ahora ya sabes lo que es un irrigador bucal y qué tipos existen. Es un complemento recomendable especialmente para aquellas personas con tratamientos ortodóncicos. Los puede usar todo el que quiera, pero es aconsejable hacerlo con mesura y no más de cinco minutos para no dañar las encías. Si necesitas asesoramiento al respecto, ¡cuenta con nosotros!

Beneficios de masticar chicle sin azúcar
Beneficios de masticar chicle sin azúcar

Cómo se realiza una limpieza bucal

Seguro que más de una vez has ido al dentista para un tratamiento sencillo y, al finalizar el mismo, te han hecho una limpieza bucal. Ya que una limpieza es algo que olvidamos y que los expertos aconsejan realizarla una o dos veces al año, por lo que la mayoría de odontólogos aprovechan nuestra visita para recomendarnos una limpieza dental. A continuación, os detallamos cómo se realiza paso a paso.

La Limpieza dental o bucal, paso a paso

Previo a la realización de la limpieza, el dentista descartará la posibilidad de existencia de enfermedades periodontales. Después, comenzará con la limpieza bucal, cuyo fin es suprimir el sarro y la placa en dientes, línea gingival, así como en los espacios interdentales. Hablamos de una operación sencilla, indolora y que no le llevará al odontólogo más que unos minutos realizarla.
Con ayuda de un útil llamado cureta, se procede a eliminar sarro y placa bacteriana, empezando generalmente por la línea de las encías. Después, con los cepillos interproximales se procede a limpiar los espacios interdentales. En caso de ser necesario, el odontólogo aplicará una solución con un bicarbonato específico para eliminar manchas causadas por la ingesta de alimentos con pigmentos. Esto se hace utilizando agua a presión.

La limpieza bucal, como tal, estaría finalizada con esto. Pero siempre va acompañada del pulido de dientes, donde el dentista una pasta con flúor, quedando así los dientes lisos y blanqueados. Posteriormente, se suele aplicar un gel antinflamatorio para paliar las molestias que puedan producirse a posteriori del tratamiento. Esto, además, evita que las encías se inflamen, algo habitual en buena parte de los pacientes tras la limpieza dental.

Desde Dentalkiub, te recomendamos una limpieza bucal, como mínimo, una vez al año. No olvides que es un tratamiento muy sencillo y que apenas genera molestias. Llámanos para pedir cita para la limpieza o pásate por nuestra clínica. ¡Tus dientes lo agradecerán!

Sabor metálico en la boca
Sabor metálico en la boca

¿A qué puede ser debido el sabor metálico en la boca?

Aunque no sea algo frecuente, algunas personas pueden presentar en un momento determinado un sabor metálico en la boca. En ocasiones, se tiene un sabor a sangre en boca, como un regusto metálico que nos recuerda al hierro o al óxido. Un sabor bastante desagradable cuyas causas pueden ser diversas así que, te contamos a qué puede deberse.
Como decimos, las causas del sabor metálico en la boca son diversas, por lo que deberíamos acudir al dentista o médico al identificar ese sabor desagradable sin motivo aparente. Si bien es cierto que en la mayoría de los casos es algo pasajero y subsanable, en otros puede ser un síntoma de algún tipo de enfermedad. ¡Veamos distintos motivos por los que podemos tener sabor metálico en la boca!

Causas del sabor metálico en la boca

  1. Escasa higiene bucal

    Con frecuencia el sabor metálico puede estar provocado por una escasa o insuficiente higiene bucal. Cepillarse a conciencia los dientes tras las comidas contribuirá a mantener una buena salud bucodental. De lo contrario, pueden producirse caries y otras enfermedades periodontales, como la gingivitis, y ese sabor a sangre nos puede estar avisando de esto.

  2. Medicamentos

    La clorhexidina es un principio activo presente en determinados fármacos, como los antibióticos, y ser el causante de tan desagradable sabor. Además, otros medicamentos también pueden tener como efecto secundario la alteración del gusto.

  3. Infección

    Algunos tipos de alergias y procesos infecciosos provocan el mal gusto y sabores a hierro. Sinusitis, rinitis o una simple congestión nasal, son algunos ejemplos.

  4. Enfermedades sistémicas

    Determinadas enfermedades sistémicas también provocan sabor a hierro en boca. Estaríamos hablando de algo tan común como la gripe o de algo más complejo, como un tipo de patología relacionada con riñones, hígado…

  5. Trastorno hormonal

    Los trastornos hormonales, como los sufridos durante el embarazo, constituyen el mejor ejemplo del sabor metálico que se corresponde únicamente a esta etapa. Es decir, es pasajero, produciéndose generalmente durante los primeros meses de gestación.

  6. Minerales

    Niveles altos (o bajos) en sangre de minerales como hierro, cobre o zinc, entre otros, también causa mal sabor de boca.

Si identificas este sabor metálico en la boca, te recomendamos la visita inmediata a tu dentista de confianza para que pueda determinar sus causas y aplicar un tratamiento. Si necesitas saber más, pásate por nuestra clínica o llámanos ¡estaremos encantados de atenderte!

Pericoronaritis
Pericoronaritis

¿Qué es un flemón o absceso dental?

Buena parte de las patologías bucodentales que se producen son de origen infeccioso. El flemón o absceso dental es una de ellas, ya que está causado por una infección bacteriana en las encías. Te contamos por qué aparece, cuáles son los síntomas y cómo se trata esta patología.

Causas, síntomas y tratamiento del flemón o absceso dental

Causas

El proceso que causa los flemones comienza en la proliferación de bacterias que llegan hasta la raíz del diente, como consecuencia de un esmalte desgastado o deteriorado. Ese proceso infeccioso inflama a su vez los tejidos blandos alrededor del diente, es decir, las encías.
Entre las causas más frecuentes que lo provocan, están: una caries no tratada, la gingivitis u otras enfermedades periodontales y un traumatismo o fuerte golpe.

Síntomas

La infección de tipo bacteriano penetra en el tejido interno del diente, afectando a nervios, tejidos y vasos sanguíneos. Esto hace que se genere pus en la zona afectada, produciendo el flemón o absceso dental.
Los primeros síntomas que deberían alertarnos sobre la posibilidad de que se esté originando un flemón, son el dolor de muelas y la hipersensibilidad dental. Por supuesto, la inflamación del área infectada y el enrojecimiento de las encías, también son indicativos frecuentes en el caso de los abscesos dentales. La halitosis y mal sabor de boca son otros de los síntomas que pueden ayudar a identificar el problema. En algunas ocasiones, la infección provoca algunas décimas de fiebre en determinados pacientes.

Tratamiento del flemón

Dependiendo del grado de severidad del caso, se aplican distintos tipos de tratamientos. Lo más habitual es que, al existir infección, el dentista nos recete antibióticos para eliminar las bacterias y frenar el proceso infeccioso.
Desaparecida la infección completamente, se procede a drenar el pus acumulado para identificar qué ha causado el absceso. En los casos más leves, basta con realizar un empaste para tratar el diente fracturado. La endodoncia sería el tratamiento en caso de que el nervio se haya visto afectado.

De no tratarse, puede pasar a convertirse en una patología más grave y llegar a perder la pieza dental dañada. El mejor tratamiento siempre es el preventivo, y para ello lo ideal es que mantengamos una buena salud bucodental.

Si detectas algunos de los síntomas producidos por un flemón o absceso dental, contacta con nosotros o pásate por nuestra clínica. ¡Te ayudamos encantados!

¿Qué es el prognatismo mandibular?

Cuando la mandíbula sobresale hacia adelante, manifestando una discrepancia entre esta y el maxilar, hablamos de prognatismo mandibular. Una patología que produce ciertos problemas a la hora de masticar y hablar y que está causada por una mala alineación de los dientes. Además, cabe destacar que esa maloclusión provoca caries y enfermedades en las encías al dificultar la limpieza dental. Pero no te preocupes, porque es una anomalía que tiene solución. ¡Te lo contamos!

Prognatismo mandibular: qué es y cómo corregirlo

Se trata de una anomalía que no solo supone un problema estético, sino que, como ya hemos comentado, es el origen de problemas relacionados con el habla y la masticación. Es una afección que debe tratarse cuanto antes en caso de darse en edades tempranas, ya que en niños y adolescentes puede corregirse fácilmente.

El prognatismo en la niñez y la adolescencia puede tratarse mediante el uso de aparatos ortopédicos dentofaciales. Estos contribuyen al avance del maxilar superior y su alineamiento con la mandíbula ya que, además, ralentiza el crecimiento de esta. En ocasiones puede ser necesario un tratamiento de ortodoncia para corregir posibles malformaciones dentarias que hayan podido surgir.

El tratamiento habitual en el caso de personas en edad adulta que padecen esta afección, es la cirugía ortognática. Un tipo de cirugía maxilofacial que consiste en recuperar la simetría del rostro. Para ello, se realiza un estudio morfológico del paciente a través radiografías que determinen los aspectos a tratar. Posteriormente, la cirugía suele ir acompañada de un tratamiento de ortodoncia para corregir la alineación dental.

El prognatismo mandibular es una patología que puede llegar a reducir sensiblemente la calidad de vida de una persona. Por eso recomendamos la visita al dentista al más mínimo indicio de padecer esta afección. En nuestra clínica podemos dar solución a esta anomalía. ¡Llámanos!

Piorrea, causas y tratamiento
Piorrea, causas y tratamiento

¿Qué es la endodoncia y cuándo se necesita?

Un procedimiento muy eficaz, que permite mantener la dentición natural del paciente y evitar su extracción en caso de estar muy dañado, es la endodoncia. Para referirnos a la endodoncia, popularmente siempre nos hemos referido a esta técnica como “matar el nervio”. Una expresión que ha ido generando cierto reparo cuando el dentista nos ha indicado que tenía que realizar este procedimiento para salvar la pieza dental. Nada más lejos de la realidad, puesto que se trata de una técnica que apenas genera molestia y, mucho menos, dolor.

¿Por qué me tienen que hacer una endodoncia?

La endodoncia pertenece a la denominada Odontología Conservadora, que consiste en restaurar los tejidos duros del diente. De hecho, la prioridad de un odontólogo siempre será esta; conservar la dentición natural del afectado y evitar, siempre que sea posible, su extracción.

Cuando la pulpa dental (nervios y vasos sanguíneos) está severamente afectada, es necesario realizar una endodoncia. La técnica consiste en realizar una pequeña perforación en el esmalte de la muela dañada para poder alcanzar la pulpa. Una vez se ha accedido al interior de la pieza, se limpian y sellan los conductos radiculares, evitando que la infección brote de nuevo. Posteriormente, se procede a la reconstrucción de la pieza dental mediante un empaste o, si procede, una corona dental.
El daño del tejido dental suele estar precedido de una caries. Aunque también hay otras causas por las que necesitemos endodoncia, como el desgaste dental provocado por el bruxismo o un diente dañado a consecuencia de un traumatismo.

Los síntomas que deberían alertarnos de que tenemos alguna pieza dañada o desgastada son:

  • Molestia y dolor a la hora de masticar
  • Sensibilidad, tanto al frío como al calor
  • Enrojecimiento de encías y flemones (lo que avisa de una posible infección)

Ahora que ya sabes en qué consiste la endodoncia, o dudes en contactar con nosotros para cualquier consulta ¡te atenderemos encantados!

Carillas de Porcelana
Carillas de Porcelana

¿Cuándo se necesita una corona dental?

Uno de los tratamientos más frecuentes en odontología es la implantación de coronas dentales. La corona o funda dental permite la reconstrucción de un diente o muela que estén dañados. Del mismo modo, también puede hacer la función de sustitución en caso de pérdida total de uno de los dientes o muelas. Pero veamos en qué casos se necesita una corona dental y cuáles son sus funciones.

Corona dental: ¿Cuándo es necesaria?

Una corona dental es, en pocas palabras, una prótesis fija. También lo habrás oído nombrar como fundas. Se llaman así porque su principal función es la de recubrir la parte de tejido blando de una pieza dental concreta. Esa función principal de las fundas contribuye a que el paciente recupere las funciones de masticación y estética necesarias.

Los dos motivos por los que se requiere la colocación de una corona dental son en casos de una pieza dental debilitada o deteriorada y en personas que han perdido un diente.

  1. Pieza dental debilitada: este supuesto suele estar causado o bien por caries o bien por culpa de un traumatismo. En ambos casos, es necesario implantar una funda para evitar que con el tiempo el diente se vaya debilitando progresivamente. Esto supondría que con el tiempo acabaría afectando a la parte interna de la pieza dental
  2. Pérdida de una pieza dental: puede suceder que, también a causa de un traumatismo o caries, e incluso, alguna enfermedad gingival, como la periodontitis, una persona presente una pérdida total de un diente. Gracias al implante de una funda, el paciente recupera su funcionalidad, además de permitir a la persona mantener la estética bucal

Las coronas más utilizadas son las de porcelana, aunque también se fabrican en metal-porcelana. El primer tipo es más estético y tiene un grado de compatibilidad más alto, ya que no produce alergias o rechazos, como sí puede ocurrir con el metal.

Funciones de la corona dental:

  • Evita que el daño llegue a la pulpa dental
  • Contribuye a mantener la estética del paciente
  • Recubre el diente, logrando que este conserve sus funciones naturales

Lo mejor es que independientemente de la causa se aplique un tratamiento temprano para evitar patologías más severas. Por esto, te invitamos a que nos visites en nuestra clínica dental o nos llames para cualquier consulta respecto a la corona dental. ¡Te esperamos!

smiley piercing
smiley piercing

¿Qué es el smiley piercing?

Smiley piercing, piercing smile o piercing sonriente… lo habrás leído y escuchado de distintas formas, pero, en definitiva, se trata de un piercing en el frenillo del labio superior. Una de las tendencias de los últimos años en el mundo de las perforaciones estéticas. Si estás barajando la posibilidad de hacerte un smiley piercing, adelante, pero, antes deberías tener en cuenta algunas consideraciones. Te explicamos cómo hacerlo para prevenir posibles riesgos que puedan surgir.

Según un informe de la Clínica Odontológica de la Universidad Rey Juan Carlos, más del 70% de pacientes con piercing en la boca presentan algún tipo de anomalía. Algunas de estas complicaciones son: sangrado, infecciones, alergias, dolor, inflamación o dificultad para masticar (incluso, para hablar).

Piercing en el frenillo o smiley piercing

El smiley piercing es un elemento, generalmente de metal y de carácter estético, que tiene como finalidad “decorar la sonrisa”. De hecho, se llama así porque únicamente es visible al sonreír. Una tendencia estética relativamente frecuente en jóvenes que buscan cambiar su aspecto radicalmente.
Pero, como decimos, las perforaciones en cualquier zona bucal pueden acarrear complicaciones si no se hacen correctamente. Además, hay que tener muy presente los cuidados necesarios posteriores a su colocación para evitar infecciones y otros riesgos. En los casos más graves, el constante roce del piercing con la encía ha hecho que el paciente sufra un desgaste de los tejidos blandos que soportan el diente y han terminado perdiéndolo.

Nuestra recomendación, si estás decidido a hacerlo, es que acudas a un estudio de piercing de referencia y que cumpla con todas las garantías sanitarias. Hay estudios muy serios y profesionales donde realizarán un estudio previo para comprobar que realmente puede llevarse a cabo la perforación. En caso de no ser posible, te aconsejarán hacerlo en otra parte del cuerpo.

Si tienes un smiley piercing e identificas alguno de los riesgos que hemos descrito, contacta con nosotros sin dudarlo ¡Te atenderemos encantados!

dientes oscuros y separados
dientes oscuros y separados

¿Qué es gingivitis y periodontitis?

Gingivitis y periodontitis son tipos de afecciones de las llamadas enfermedades periodontales. La primera de ellas, la gingivitis, es una afección bastante común entre la población. Por su parte, la periodontitis es una enfermedad de cierta gravedad, que también es relativamente frecuente en el campo de la odontología. Hablamos de cada una de ellas, sus causas, su tratamiento y en qué se diferencian.

Las causas que provocan una y otra afección son las mismas: estrés, diabetes, embarazos, tabaco, alcohol, mala distribución de los dientes o una higiene bucal deficiente, entre otras. La diferencia radica en que la gingivitis es una enfermedad muy común que, de no tratarse a tiempo, pasa a un estadio posterior más grave. Es decir, el paciente pasa a padecer de periodontitis.
La gingivitis o encías inflamadas es una enfermedad de origen bacteriano que afecta al tejido blando que soporta las piezas dentales. La acumulación de las bacterias produce una infección en la superficie de los dientes y en los espacios interdentales. Las encías enrojecidas e inflamadas, así como el sangrado de estas, son indicios de padecer esta afección. Existen tratamientos eficientes que consiguen que la afección termine remitiendo.
Si la gingivitis no se trata, la infección progresa hasta llegar a atacar al hueso del diente, lo que provoca la movilidad de las piezas dentales e incluso la pérdida de estas. Esa evolución de la gingivitis a una fase irreversible es lo que se conoce por periodontitis o piorrea.

Tratamiento de la gingivitis y periodontitis

El mejor tratamiento siempre es la prevención. Por eso, lo más aconsejable es acudir al dentista al menos una o dos veces por año para una revisión periódica. Además, adoptar medidas profilácticas facilitará el mantener una higiene bucal favorable. Mantén tu boca libre de infecciones con el cepillado después de cada comida y utilizando complementos como el hilo dental y cepillos interproximales que eviten la acumulación de residuos en el espacio interdental.
La gingivitis suele remitir con la limpieza profesional por parte de un odontólogo para eliminar el sarro y adquiriendo estos hábitos de higiene dental exhaustiva. Si el dentista lo cree conveniente puede recetarnos colutorios con clorhexidina, que son antisépticos. Cuando se produce la periodontitis, entramos en una fase irreversible; no se puede curar, pero sí frenar su avance. El tratamiento consiste en una limpieza de las bolsas periodontales, previo estudio del odontólogo para evaluar el estado de la enfermedad. En ocasiones, es necesaria una pequeña intervención quirúrgica para obtener un acceso óptimo de cara a limpiar bien las bolsas periodontales.

Como ves, gingivitis y periodontitis tienen tratamiento. En Dentalkiub te ayudamos dándote las pautas para una correcta higiene bucal. Al menor indicio de sangrado o molestias en las encías, ¡consúltanos!